domingo, 29 de marzo de 2015

Cine Aragon - Me hacen mi primera paja en un cine

Relato REAL.

Cine Aragón - Me hacen mi primera paja en un cine


A partir de aquí comenzó realmente lo que he llamado "Mi lado oculto". Mis dos primeras experiencias eran como si no hubieran existido. Estas historias comenzaron unos pocos años después de que a mi se me hubieran "olvidado" mis primeras experiencias.

Esta vez no hubo nocturnidad, ni alevosía, ni colocón, ni nada parecido. Simplemente una tarde que tenia que hacer un recado por la zona del Eixample de Barcelona, me tropecé de bruces con un cine que ya no existe y que se llamaba cine Aragón, convertido en un cine X desde hacia un tiempo. Esta vez no iba ni colocado ni nada parecido, ni buscando nada.

Simplemente pasaba por allí, lo vi y como nunca había entrado en un cine porno, me apeteció y entre. Pensando que después de ver la película, llegaría a casa y me haría un pajote recordando la película. Así que como tenia tiempo me dirigí a la taquilla aprovechando que en ese momento no había nadie, pagué y entre.

En la antesala me encontré que había varios tíos mayores fumándose un cigarro. Yo por aquel tiempo aun era joven. Veintitantos treinta años. Me miraron todos cuando pasé por delante de ellos mientras escuchaba los gemidos de una tía que suponía se estaban tirando en la película, abrí la puerta de la sala y la cortina y lo primero que vi fue una rubia espectacular que estaba siendo atravesada por culo y coño por dos pollas negras que me parecieron enormes. Esta primera imagen siempre se me ha quedado grabada, no se porque. Esperé un poco a que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad de la sala y cuando comencé a ver, me di cuenta que el cine estaba prácticamente vació, cuatro o cinco cabezas me pareció ver nada más. Mejor, pensé, así a lo mejor hasta puedo tocarme la polla pensaba yo por encima del pantalón, claro.

Me dirigí hacia el centro y me senté mas o menos donde pensaba que era la mitad de la pantalla. Estaba completamente solo en muchas filas a la redonda. Me acomodé y me dispuse a ver la película. Estaba concentrado viéndola, pero notaba que había mucho movimiento de asientos para estar tan vacío el cine, no le di mas importancia y seguí concentrado en ver como se follaban a la rubia. Esto comenzó a calentarme y yo a sobarme la polla por encima del pantalón, pero llegó un momento de calentura en el que mirando a uno y otro lado, me atreví a bajarme la cremallera, echarme los calzoncillos a un lado y a tocarme la polla "en directo" sin obstáculos comenzando a pajearme muy suavemente.

Estaba tan ensimismado con la película y mi polla que no me di cuenta hasta que se sentó, que un tío se había puesto a mi lado. Paré de pajearme inmediatamente sin atreverme a sacar la mano de dentro de la bragueta para que no se me notara que me estaba pajeando. Me cague en todo lo cagable, ese tío era gilipollas o que, joder con todo el cine vacío se tenia que sentar precisamente a mi lado. Yo continuaba completamente quieto sin mover la mano ni separar los ojos de la pantalla cuando noto que su pierna se roza con la mía. Me volví a cabrear. Ese tío era imbécil o quería jaleo. Separe un poco mi pierna y ahí quedó pero un momento después oigo ruido de cremallera y mirando de reojo intentando que el no se diera cuenta miré hacia él y lo que vi me dejó impactado. Se había sacado la polla y comenzaba a masturbarse allí en pleno cine. Vi su polla y me pareció muy grande. Desde ese momento lo miraba mas a el que la película, nunca había visto una polla tan grande y menos tan cerca. El se dio cuenta que lo miraba y volvió a pegar su pierna a la mía, esta vez no la retiré, estaba paralizado. El seguía masturbándose muy despacito acariciándosela de manera muy suave, de forma ostensible para que yo se la viera bien y llegó un punto que no me di cuenta pero se la estaba mirando directamente, con los ojos fijos en ella. Ahí fue cuando él poso su otra mano sobre mi pierna y comenzó a acariciármela justo en el momento que se acercaba a mi oído y me preguntaba si me gustaba lo que veía. No supe que contestar, de hecho no contesté nada y continué mirandosela.

-- Si te gusta cógela  -me decía muy meloso mientras me la ofrecía

No dije nada y comencé a alargar la mano en dirección a "aquello" que me tenia como paralizado. El apartó la mano y yo se la cogí muy suavemente, la sensación al cogérsela fue increíble, estaba calentita, muy tersa y suave y todavía un poco morcillona. Al contacto con mi mano y mis primeras caricias, aquella polla comenzó a coger dureza y a agrandarse todavía más. Yo seguía como un bobo sin poder apartar la vista y ahora sin poder despegar la mano de ella, en aquel momento podía haber estado días acariciándosela sin parar, era una sensación increíble que además había conseguido que mi pollita alcanzara su máxima dureza y se me saliera de la bragueta ya que me había olvidado de tapármela como había hecho hasta entonces. El alargo su mano y comenzó a masturbarme a mi mientras yo le hacia lo mismo.

Que morbosa y excitante estaba siendo la tarde de "cine", porque yo fui a eso a ver una peli porno, no a protagonizarla.

El continuó masturbándome con una maestría que me estaba volviendo loco de placer, ni cuando yo me la hacia sentía tanto gusto. Y por supuesto la suya no la soltaba y había comenzado a masturbarlo a él. Unos minutos mas tarde le anuncié que me corría, solté su polla y me eche para adelante en el asiento para no correrme encima, el continuo pajeándome hasta que terminé. Uff hacia tiempo que no me corría tan a gusto. Cuando hube terminado, fue como si me hubieran dado un golpe en la cabeza que me hubiera dado "claridad" y de repente comencé a ponerme nervioso y a querer irme de allí, el me decía que le ayudara a él para que pudiera correrse también, pero a mi en ese momento que se me había pasado el  calentón ni siquiera me atraía su polla que tanto me había atraído momentos antes.

Solo quería irme de allí, me sentía como en anteriores ocasiones sucio, estaba asqueado y me daba muchísima vergüenza que me viera incluso la gente que no conocía. Salí pitando del asiento sin ni siquiera decirle adiós y fui directo al baño. Necesitaba limpiarme. Entre en el, me metí en una cabina y comencé a sacar papel para limpiarme la polla, aparte de lo mojado me limpiaba incluso por donde me había tocado, como si fuera mi primera vez con un hombre, me lave las manos dos veces con jabón y salí a la calle donde creía que todo el mundo me miraba como si supieran lo que había hecho hacia un rato.

Me fui a casa directo y me duche durante un buen rato intentando quitarme de encima no se que.

Pasando por Plaza Universidad

Relato REAL, mi segunda vez.

Pasando por Plaza Universidad de madrugada

Esta fue otra noche muy parecía a mi primera experiencia. Creo recordar que fue unos dos meses después de esa primera experiencia. También estaba por el centro de Barcelona con mi grupo de amigos, habíamos bebido como siempre lo que no está escrito y yo iba bastante mas contentillo que de costumbre.

Es noche no había llevado coche y me dirigía ya solo -me gusta quedarme solo a ultima hora y antes de ir para casa- hacia la calle Aribau a buscar un autobús que me dejara cerca de casa, eran ya cerca de las seis de la mañana.

Al pasar por plaza Universidad, vi que el bar que daba a la plaza estaba ya abierto y se me antojó café. Así que me dirigí hacia el, entre y pedí un café con leche y unos churros que vi en la barra y me senté en una mesa. Frente a mi vi a un tío también solo que parecía que llevaba un colocón parecido al mio o superior.

Se quedó mirándome y me ofreció sentarme con él. Repito, no se porque hago estas cosas, pero fui y me senté con él. Comenzamos a hablar y noté que efectivamente iba tan colocado o más que yo. Me contó que prácticamente como yo había salido con sus amigos, toda la noche de copas y que como yo, no "había pescado", pero me hizo una salvedad y me dijo.

-- Pero nada de nada, hoy me vuelvo de vacío y eso que a mi me va todo, me da lo mismo follar con una mujer que con un hombre.  -y se me quedó mirando fijamente.

Yo, ante tanta claridad, le conté lo que me ocurría cuando iba un poco pasado de rosa y le explique por encima mi primera y única experiencia de la otra vez.

-- Vivo encima del bar, si quieres follamos y no nos vamos de vacío a casa.

Y otra vez y sin saber porque le dije que vale, que podíamos intentarlo. Nos terminamos nuestras respectivas consumiciones y fuimos para su casa, no sin antes advertirle que.

-- No doy besos en la boca, me da asco.
-- No te preocupes  -me dijo.

Dimos la vuelta a la esquina por el lado de Gran Vía y entramos en el primer portal. Subimos a su piso y entramos. Me ofreció algo que de beber que rechacé y nos sentamos en el sofá.

El se giró hacia mi y comenzó a acariciarme la pierna haciendo el recorrido hasta mi bragueta, donde se entretenía acariandomela. Al poco me soltó y comenzó a quitarse la camisa dejándose el pecho descubierto e invitándome a hacer lo mismo. Cosa que hice y además comencé a quitarme los pantalones y calzoncillos quedándome totalmente desnudo. Al verme hizo lo mismo y también se desnudo, volviéndonos a sentar en el sofá una vez desnudos.

Con mi mano derecha comencé a acariciarle la polla al tiempo que el se echaba para mi pecho lamiéndome los pezones y tocándome también la polla.

Yo creo que el alcohol que llevábamos encima tanto el como yo, hizo que a pesar de caricias y demás, nuestras pollas solo llegaran a ponerse morcillonas, sin llegar en ningún momento a alcanzar la dureza lógica de esa situación. El se agacho y comenzó a mamármela llegando a ponérmela algo mas que morcillona y ofreciéndome su culo, me dijo que me lo follara. Se puso a cuatro patas en el suelo y yo me puse detrás de él. Me coloqué un condón mientras notaba que en lugar de ponerse dura mi polla se aflojaba, e intenté metérsela sin éxito, ya que ni siquiera habíamos dilatado nuestros esfínteres y el agujerito no estaba para que entrara algo tan blandito. Así que después de intentarlo unos momentos más, desistí de follármelo y le dije sin pensarlo que lo probara él. por lo que se levantó no sin esfuerzo y volvió a sentar en el sofá y me ofreció su polla para que se la mamara. Me coloqué entre sus piernas y comencé a darle lametones y a metermela en la boca como si fuera un experto, chupándole también los huevos mientras movía su polla con la mano. Así estuve bastante rato hasta que me pareció que aquello tomaba forma y el me dijo que ya, que parara y me pusiera de culo. Rápidamente me giré y le ofrecí mi culo intentando abrirlo con mis manos como si ya me hubiesen follado otras veces.
Cuando el llegó a colocar su polla en mi agujero, ya le había comenzado a bajar su dureza e intentando con rabia metermela, no lo consiguió. De hecho creo recordar que ni siquiera sentí la presión de su polla en mi esfinter, pero el siguió ahí atrás rozando su capullo con mi culo, escupiendo en el para que rozara mejor.

-- No te muevas por favor  -me dijo-

Mientras sentía sus caricias en mis cachetes y como me pasaba los dedos por mi rajita y su mano iba y venia hasta mis huevos y polla acariciándomela. Me giré y vi por sus movimientos que se intentaba masturbar enfurecidamente como teniendo prisa por correrse. El problema obviamente era que le pasaba como a mi, no lograba empalmar e intentaba que no se le bajara lo poco que  había subido.
Yo me dejaba hacer, me estaban gustando sus caricias y la pose que tenia me estaba dando un morbo increíble, por lo que me incliné mas y con la cabeza apoyada en el suelo lleve mis brazos hacia atrás para abrirme el culo para el. Esto se ve que le calentó mas, porque al poco rato oigo como su respiración se acelera y dice.

-- Yaaaaaaaaa

Notando como se estaba corriendo en toda mi raja, en ese momento mis sentidos parece como que se agudizaron y noté todas y cada una de los lechazos y gotas que cayeron sobre mi culo y raja. No pudo empalmarse del todo pero su corrida si fue abundante comencé a notar como resbalaban gotas de lefa por toda la raja hasta llegar a mis huevos de donde iba a para al suelo. Esa era una sensación que me gustaba, notar como me llenaban de leche.

-- No te muevas que traigo papel para que te limpies  -me dijo

Y me quedé ahí quieto a cuatro patas, ofreciendo mi culo y notando esa sensación que iba descubriendo que me gustaba tanto. Por lo que me enderecé un poco y mientras que mi mano izquierda iba recogiendo leche y llevándola hacia mi rajita y luego hacia mi esfinter, con la otra empece una masturbación frenética sin poder empalmar del todo como le había pasado a él, hasta que comencé a correrme mientras me metía su leche en el culito con ayuda de mi dedo. En ese momento llegó él con un rollo de papel para que me limpiara y vio como me estaba corriendo.
Cuando terminé me levanté como pude porque parecía que el esfuerzo había hecho que se ampliara el en mi cabeza colocón que llevaba. Le cogí el rollo de papel de su mano y me dirigí al lavabo a limpiarme un poco.

Cuando salí de limpiarme el seguía desnudo y estaba sentado en el sofá fumándose un cigarro. Me senté a su lado rozándonos las piernas, me ofreció un cigarro, lo encendí y me lo fume junto a él que comenzó a acariciarme las piernas, creo que sin ninguna intención mientras fumábamos.

Terminé el cigarro y me volvió a entrar el mal rollo, que hacia allí, me había vuelto maricón, como había podido chuparle la polla a un tío y sobre todo había dejado que se corrieran en mi culo. Por lo que me levanté con la cabeza gacha, como para que no me reconociera nadie y comencé a vestirme con prisa por salir de esa casa.

-- Te vas ?  -me preguntó
-- Si   -le dije sin mirarlo, pues continuaba mirando al suelo

Y cuando hube terminado le dije que hasta otra y salí por la puerta sin girar la cabeza hacia él.

No lo vi nunca más, incluso me tiré mucho tiempo que evitaba pasar por la plaza Universidad.
Volví a decirme que nunca más, que si se enteraba algún conocido seria una hecatombe, que si tal, que si cual, juraba diciendo que había sido la ultima vez. En fin que poco me imaginaba lo que iba a ir pasando mucho tiempo después.

domingo, 22 de marzo de 2015

Por la Rambla de Catalunya

Este relato es totalmente REAL y fue mi primera vez.

Por la Rambla de Catalunya

Como tantas noches en las que salia con los amigos y acabábamos borrachos en cualquier discoteca intentando ligarnos a cualquier tía que nos hiciera caso, acabé a las tantas de la madrugada caminando solo y medio colocao en busca del coche con un calentón bestial. Aquella noche nos había tocado una serie de pubs que estaban por el centro de Barcelona y yo estaba bajando por la Rambla de Catalunya hasta la calle Diputación que era donde tenia el coche. Iba tranquilo y seguro, fumándome un cigarro, con esa tranquilidad que te da el puntito de colocón, pensando en lo buenísima que estaba una de las tías a las que habíamos estado dándoles la brasa esa noche y que en ese momento me follaría lo que se me pusiera a tiro por muy mal que estuviera, incluso iba empalmado, siempre pensando en follarme unas tías, nada más.
De repente y sin darme cuenta, puesto que iba enfrascado en mis pensamientos calenturientos, me cruce con un tío que iba solo también por el centro de la rambla como yo. Por no se que cojones, porque no me gusta el jaleo, ni por supuesto los tíos, me lo quedé mirando fijamente al cruzarnos y cuando lo sobrepasé me giré para mirarlo, ya digo sin ninguna intención, jamas se me hubiera ocurrido liarme con un tío y mucho menos a tortas, antes me hubiera ido de putas y por supuesto no buscaba bronca.
Pero el caso es que me giré para mirarlo y el hizo lo mismo. Nos paramos, nos quedamos mirando y no se me ocurre otra cosa que preguntarle si nos conocíamos:
-- No, que yo recuerde no. Pero como te has quedado mirándome.  -dijo él
-- Yo pensaba que me conocías tú y por eso me mirabas  -dijo yo
Y de repente y sin saber porque, le suelto:
-- Te apetece tomar algo ?
-- Vale, pero por aquí está todo cerrado a estas horas. Quieres venir a mi casa ?. Vivo aquí al lado
Y voy y le suelto:
-- Bueno, tu dirás
Se pone a andar y yo a su lado hablando los dos de cosas intrascendentes.
Pero a donde cojones iba yo ??????. Quería follarme un tío ????????
Estaba claro que el alcohol me había afectado bastante esa noche.
En cinco minutos llegamos a su casa, abrió el portal, subimos al primer piso y entramos en su piso.
Y yo tan tranquilo como si fuera una amigo de toda la vida.
-- Vives solo ?  -le pregunté
-- Vivo con un compañero, pero ahora no está. Una cerveza ?   -me preguntó
-- Bien  -le dije
Trajo las cervezas y nos sentamos a tomarlas en el sofá de la salita. Yo comencé a darme cuenta de la situación en la que estaba metido. Estaba a las tantas de la mañana, bastante colocado, en casa de un tío que acababa de conocer y no sabia que estaba haciendo allí, salvo que iba muy caliente.
Nos tomamos la cerveza hablando de cosas intrascendentes y cuando terminamos me dijo que lo acompañara a su habitación. Entramos y se acercó a mi con la intención de besarme. No lo dejé y le dije que no me gustaban los besos con los hombres, así que comenzó a desnudarme. Me quitó la camisa que llevaba y comenzó a lamerme por el cuello mientras me acariciaba el pecho y me cogía los pezones y me los retorcía. Todo aquello era nuevo para mi y empecé a empalmar hasta que me la puso como una piedra. Yo estaba quieto dejándome hacer, cuando me coge de la mano y me la lleva a su bragueta, comencé a acariciarle la entrepierna notando que ya la tenia dura el también. El seguía con los lametones que ahora me los estaba dando en los pezones, me los chupaba, me los mordía y yo comencé a gemir. Esto se ve que lo animó a él y termino de desabrocharme los pantalones y bajándomelos del todo, slip incluido, me dejo desnudo frente a él.
Me dijo que me echara en la cama y así lo hice y me tumbé con la polla mas tiesa que un palo. El se desnudo por completo también viendo que también estaba empalmado y comenzó a gatear encima de la cama, metiéndose entre mis piernas al tiempo que me las acariciaba, cuando llego a la altura de mi sexo con las manos, pasó de largo y me quedé con las ganas, continuó avanzando por mi vientre donde mientras me acariciaba los pezones con las manos me iba lamiendo el vientre, seguía subiendo hasta que volvió a llegar a mis pezones volviéndolos a chupar y a morder. Cuando estuvieron nuestros sexos a la misma altura, bajo el culo y comenzó a restregar su sexo contra el mio, al tiempo que me daba lametones por el cuello. Esa situación me estaba poniendo como una moto, mi pelvis no hacia mas que empujar para que nuestros sexos se sintieran mas juntos y se restregaran mejor.
El escuchaba como mis gemidos cada vez eran mas fuertes y se estaba poniendo también cada vez cachondo arreciando sus movimientos que parecían como si me estuviera follando.

-- Quieres que te folle ?   -me preguntó
-- M mee encaantarriiaaa -le dije entre gemidos

Separó su pecho del mio levantándose y quedándose de rodillas entre mis piernas. Juntó nuestras pollas y comenzó a pajearlas con una mano. Yo estaba que me derretía, no podía más....

-- Si si gu es asiii me voy a corr eeer  -le dije con la voz temblorosa

Paró y se metió mi polla en la boca por primera vez en toda la noche. Por dios que gusto me estaba dando aquel cabrón.

-- Para paraaaa  -volví a decirle al cabo de un rato.

Se movió hasta llegar de rodillas a la altura de mi cabeza y me ofreció su polla para que se la mamara. Me la metí en la boca sin pensarlo y comencé a mamársela lo mejor que recordaba de lo que había visto en películas. Era mi primera mamada y me estaba gustando. Estuve lo que creo recordar fue un buen rato. Mi noción del tiempo en aquellos momentos estaba como muy distorsionada.
Al cabo de un rato me retiró la polla de la boca dejándome con mas ganas de chuparla y se estiró junto a mi dándome la vuelta y poniéndome boca abajo.

-- Lo has hecho alguna vez ?  -me preguntó
-- No, ten cuidado por favor, me da un poco de miedo

Cogió un bote de lubricante del cajón de la mesilla y comenzó a restregármelo por mi agujerito y toda la raja.

-- Intentaremos facilitar la entrada para que no sea tan duro cuando te la meta
-- Siiissiii   -fue lo único que pude decir, ya que los magreos que me daba me estaban poniendo malo

Me estaba derritiendo de gusto con el masaje que me estaba haciendo con el dedo en mi esfinter, por dios que gustazo estaba sintiendo, cuando noto que comienza a presionar con el dedo y consigue ir metiéndomelo poco a poco. La verdad es que esto ya me lo había hecho yo mismo y no me dolía.

-- Te duele ? -me pregunto cuando me metió todo el dedo
-- No me duele, puedes seguir, me encanta como me lo estas haciendo

Estuvo bastante rato dilatandome el culo con el dedo mientras notaba como su polla dura se clavaba en mi cachete.

-- Follameeee  -le rogué entre gemidos de placer

Sacó su dedo y se subió encima de mi, comenzó a restregar su dura polla por mis cachetes y por mi raja haciendo como que me follaba.
De pronto paro y puso una rodilla a cada lado mio.
Yo empiné el culo para facilitar la labor y el cogió su polla y la puso en mi entrada, comenzando a penetrarme llegando hasta casi la mitad mas o menos. Aquello comenzó a dolerme de una manera brutal y le dije que parara y que la sacara porque me dolía mucho. Se quedó quieto sin sacarla a ver si yo me calmaba, pero se lo volví a pedir y acabo por sacarla.

Le pedí perdón por no poderme follar, aun no se porque y me dijo que tranquilo que no pasaba nada, que luego lo volveríamos a intentar.

El se echó encima de mi culo y comenzó a restregarme su polla por toda mi raja lubricada y siguió frotándose contra mi como si me estuviera follando. La verdad es que era muy placentero para mi y supongo que para el por la manera que le oía gemir.
Continuo restregándose unas veces mas rápido otras mas lentas, como disfrutándolo bien hasta que comenzó a resoplar y a gemir diciéndome...

-- Me corro, me corrrrooooo!!!!!!!!!

Y me lleno todo el culo de leche, notando como resbalaba y lo calentita que estaba. Un verdadero placer me pareció en ese momento.

-- Perdóname, pero no he podido evitarlo.
-- No te preocupes, me ha gustado mucho. -le dije

Me pase la mano por el culo y me restregué la leche, metiéndome con mi dedo toda la leche que podía en el culito.
Me di la vuelta y el se amorró a mi polla haciéndome una mamada tan buena que no tarde ni cinco minutos en estar a punto de correrme.

-- Me voy a correr....   -le dije entre jadeos

Levantó la cabeza y me dijo

-- Hazlo en mi boca

Y cuatro lametones después estaba llenandole la boca de leche. El continuo chupando hasta que solté la ultima gota.
Yo estaba en el séptimo cielo y comencé a cerrar los ojos de lo a gusto que estaba, mientras el seguía  lamiendo.
Cuando ya la tenia totalmente limpia, se recostó a mi lado y me dijo.

-- Quédate a dormir si quieres, por mi no hay problema.
-- No se, la verdad, pero estoy ahora mismo tan a gusto que me quedaría y volví a cerrar los ojos.

Antes de quedarme dormido, escuche la puerta de la calle y me sobresalté, el me dijo que era su compañero de piso, que tranquilo, que no pasaba nada.

Pero a mi ya me empezó a entrar el mal rollo, estaba en casa de un tío que no conocía, acostado con el, como si yo fuese maricón, había estado a punto de ser follado y me había chupado la polla un tío. Además acababa de entrar en la casa otro tío que no conocía y que ni siquiera vi.

Así que me entraron las prisas, me vestí y saliendo por la puerta y dando todo tipo de excusas, me despedí de él y me fui.

El me dijo que ya sabia donde vivía y que si quería volver otro día, que lo hiciera.

Y salí otra vez a la Rambla de Catalunya a buscar el coche, comiéndome la cabeza de una manera bestial, con sentimientos de culpa, creyendo que ya era maricón, diciéndome que no volvería a pasar nunca y que no debería enterarse nadie jamás. Por eso nunca volví a ver a es tío, Ya eran las 7:30 de la mañana.

No pasó mucho tiempo hasta que tuve otra historia muy parecida.